La relación contigo no empezó contigo

La autoestima no se construye únicamente a partir de logros o fracasos personales. La forma en que nos miramos, nos tratamos y nos hablamos suele tener raíces mucho más antiguas.

Desde pequeños aprendemos quiénes somos a través de la mirada de los demás. La familia, de forma consciente o no, transmite mensajes sobre el valor, el lugar y el merecimiento. Algunos se dicen con palabras, otros con gestos, ausencias o expectativas.

Por eso, muchas dificultades con la autoestima no se resuelven simplemente “pensando en positivo”. Requieren mirar de dónde nace esa exigencia, esa culpa o esa sensación de no ser suficiente.

Desde una mirada sistémica, fortalecer la autoestima no significa inflarse, sino ocupar el propio lugar. Reconocer la historia, honrar lo que fue y permitirnos ser quienes somos hoy, sin cargar con lo que no nos corresponde.

Sobre la autora

Foto del avatar

Isabel Comps

    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    Encuentra lo que Buscas

    Subscribete a nuestra newsletter