Las heridas duelen. Las cicatrices, no.

Constelaciones familiares y terapia sistémica aplicadas a la vida cotidiana

EJERCICIO SENCILLO Y EFECTIVO PARA ACALLAR TU MENTE

En periodos de stress intenso, apenas sin tiempo, cuando las emociones se peleaban entre ellas para destacar y mi mente iba a mil por hora, sabía que necesitaba calmarme pero no sabía por dónde empezar.

¿Qué hago? Tengo poco tiempo para relajarme. ¿Qué funciona mejor?

PARAR. No hacer nada.

Mi cuerpo se detenía pero mi mente seguía dando vueltas a toda velocidad. Veía que tenía mucha tarea pendiente y estar parada aún me estresaba más. ¿Te suena?

Era incapaz de detener la retahíla de pensamientos hasta que encontré el siguiente método.

El método que me ayudó a parar la mente

Encuentra un sitio y un momento tranquilos. Pregúntate,

—¿cuál es mi siguiente pensamiento? 

Algo te llegará, un pensamiento. Dices, vale. De acuerdo.

—¿Y el siguiente?

—Vale.

Se trata de reconocerlos. Están ahí y pasan, como una nube.

—¿Y el siguiente?

Y llega un momento en que se hace el silencio.

Y es maravilloso. Es alivio, es paz.

El cuerpo se relaja. Surge una sonrisa.

Te has convertido en el observador. No eres tu mente. Eres quien observa a tu mente.

Repetimos. No eres tu mente. Eres mucho más.

Algunas veces, cuando mi pensamiento se va a las tareas pendientes, digo «de acuerdo. Eso lo haré después. O mañana (cuando toque). Ahora estoy meditando.»

Como dice Deepak Chopra, «hay un lugar en nuestro interior que no enferma, no envejece y no muere. Ahí existe una conexión perfecta entre nuestro Ser, cuerpo y mente. Visitar ese lugar, no importa lo breve que sea en el tiempo, nos permite grandes transformaciones».

Está escrito en la Biblia. Hay un tiempo para trabajar y un tiempo para descansar.

¿Te parece demasiado fácil para ser verdad?

No me creas y pruébalo por ti mismo.

Nadie te ve. No tienes que darme feedback. 

Deja un comentario

Soy Isabel Comps

Soy curiosa por naturaleza. De niña hacía muchas preguntas. Algunos niños destrozan sus juguetes porque quieren ver la máquina que los mueve. Yo quería entender cómo funciona el mundo.

Descubrí las constelaciones familiares hace 18 años y me cambiaron la vida.

No tengo respuestas para todo ni recetas rápidas. Solo una forma de mirar que me ha dado más comprensión, mucho respeto por las lealtades familiares y sobre todo, paz.

Al final la vida me llevó a trasladar mi experiencia con la terapia sistémica. Fuí periodista (fue mi profesión muchos años) así que observar en profundidad y escribir también forma parte de mí.

Este espacio no pretende enseñar ni convencer. Aquí pongo palabras a lo que voy comprendiendo, mis insights y tomas de conciencia. A veces será sencillo y revelador a la vez, otras incómodo. Pero siempre será honesto.

Si sientes curiosidad, como yo, echa un vistazo.