Hablar es terapéutico

Muchas personas llegan a constelaciones familiares con la misma sensación: han trabajado mucho en sí mismas… el médico dice que están bien, pero ciertos problemas siguen repitiéndose. Conflictos de pareja, relaciones familiares difíciles, síntomas persistentes...
Las constelaciones familiares muestran algo sorprendente:
el origen del problema no está solo en nuestra historia personal, sino en dinámicas inconscientes dentro de nuestro sistema familiar.

Son conflictos o experiencias duras que ocurrieron antes de que naciéramos y que, de algún modo, hemos heredado. Aunque no seamos conscientes de ello, nuestro cuerpo sí sabe, contiene esa información porque está impresa en nuestro ADN. Ya sabemos ahora que el ADN se modifica como solución biológica para adaptarse a unas circunstancias determinadas. Es lo que nos muestra la epigenética.

Cuando estas dinámicas se hacen visibles, podemos darles solución. La vida se reordena cuando desde nuestro adulto, miramos con amor y respeto lo que hubo en el pasado y lo dejamos en el pasado. Y en el presente, tomamos decisiones que nos aportan bienestar.

En esta primera consulta, Isabel te escucha sin juzgar, desde la presencia, para definir con claridad cual será el tema a constelar para ti.

No hay objetivos que cumplir ni decisiones que tomar. Esta sesión sirve también para que puedas evaluar si las constelaciones familiares encajan contigo. No implica iniciar un proceso posterior ni asumir ningún compromiso.

No. Muchas personas llegan sin poder poner palabras claras a lo que sienten. Eso también forma parte del proceso.

Después del encuentro, puedes decidir con calma si deseas continuar o no. No hay obligación de seguir.

Para algunos, sí es una terapia. Para otros, solo una herramienta. Más allá de las etiquetas para definirlas, las constelaciones familiares han probado su eficacia durante décadas en multitud de personas.
Diversas universidades hablan de sus resultados:  https://uchile.cl/m43918

¿Hablamos?

Si sientes que éste es un buen momento para dar este primer paso, puedes solicitar tu primera consulta telefónica aquí.
“Llegué con un patrón muy repetido en pareja: hombres que no terminaban de comprometerse. Con Isabel comprendí el alcance de ser "la favorita de papá" y como yo elegía desde esa dinámica. Darme cuenta fue un antes y un después. A día de hoy estoy en una relación distinta, más consciente y sobre todo más adulta.”
Rocío