No. Muchas personas llegan sin poder poner palabras claras a lo que sienten. Eso también forma parte del proceso.
Después del encuentro, puedes decidir con calma si deseas continuar o no. No hay obligación de seguir.
Para algunos, sí es una terapia. Para otros, solo una herramienta. Más allá de las etiquetas para definirlas, las constelaciones familiares han probado su eficacia durante décadas en multitud de personas.
Diversas universidades hablan de sus resultados: https://uchile.cl/m43918
